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IEA (2026), ¿Podrá la fuerza laboral de América Latina y el Caribe seguir el ritmo del auge energético?, IEA, Paris https://www.iea.org/commentaries/can-latin-america-and-the-caribbeans-workforce-keep-pace-with-the-energy-boom?language=es, Licence: CC BY 4.0
El empleo en el sector energético está en auge en todo el mundo. Desde 2019, la fuerza laboral ha crecido rápidamente, casi el doble que el empleo total de la economía, a medida que se ha acelerado la inversión en energía, en redes eléctricas y en industrias energéticas emergentes. En América Latina y el Caribe (ALC), el sector energético sumó 750 000 trabajadores entre 2019 y 2025.
Mantener este impulso dependerá cada vez más de la incorporación de más trabajadores calificados al sector. Las ocupaciones que más crecen se concentran en los oficios vinculados a la electricidad, como los electricistas, los operarios de líneas eléctricas y los instaladores de sistemas solares fotovoltaicos. A medida que aumenta la demanda de estos trabajadores, la escasez de mano de obra podría convertirse en un freno para la inversión energética, elevar los costos y retrasar los proyectos. Por ello, es cada vez más necesario que la energía ocupe un lugar destacado en la agenda de educación y formación técnica de la región.
Muchos países y asociaciones regionales de ALC trabajan activamente para atraer a más jóvenes hacia el sector eléctrico y otras ocupaciones técnicas de alta demanda. Ampliar estos esfuerzos podría ayudar a sostener el nivel actual de inversión energética en la región y, al mismo tiempo, situar a ALC en una buena posición para aprovechar nuevas oportunidades en tecnologías limpias, infraestructura digital y la demanda en rápido crecimiento asociada a la inteligencia artificial (IA) y los centros de datos.
Este comentario se basa en datos y conocimientos especializados de la Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía (OLACDE) y de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), incluido el informe de la AIE World Energy Employment 2025, con el fin de ofrecer una visión específica de la región sobre las tendencias del empleo energético y señalar en qué ámbitos las políticas de educación y competencias de la región podrían ayudar a responder a la creciente demanda del sector energético.
La energía limpia impulsa la creación de empleo en América Latina y el Caribe
En la región, el sector energético emplea a 6.1 millones de personas, alrededor del 8 % de la fuerza laboral energética mundial. Desde 2019, ha aumentado un 2.2 % anual, un ritmo superior al del crecimiento del empleo en el conjunto de la economía regional.
Empleo en el sector energético y en el conjunto de la economía en América Latina y el Caribe, 2015-2025
AbrirEl sector eléctrico ha sido uno de los principales motores de este crecimiento. La matriz eléctrica de América Latina destaca por su alta participación renovable: en 2025, las fuentes renovables aportaron dos tercios de la generación, frente a cerca de la mitad en 2015. La inversión sostenida en generación de bajas emisiones se está reflejando en el empleo. De hecho, solo la generación eléctrica de bajas emisiones ha creado unos 150 000 puestos de trabajo desde 2019, aproximadamente una quinta parte de todo el empleo creado en el sector energético. La energía solar fotovoltaica ha sido una fuente de crecimiento especialmente importante, y su empleo se ha duplicado desde 2019.
La generación eléctrica limpia, las redes y las baterías previsiblemente seguirán figurando entre las principales fuentes de crecimiento del empleo energético en la región, con un aumento previsto de otros 120 000 puestos de trabajo de aquí a 2035. Esto refleja la inversión sostenida en generación para satisfacer la creciente demanda eléctrica, junto con la inversión pública y privada en baterías y redes eléctricas en países como Brasil, Argentina, México y Honduras.
El crecimiento del empleo energético en la región también se extiende cada vez más a la fabricación de tecnologías limpias y a sus cadenas de suministro. América Latina y el Caribe cuenta con una base consolidada de fabricación automotriz, con alrededor de 1.5 millones de trabajadores, concentrados principalmente en México y Brasil. En 2019, los vehículos eléctricos y las baterías representaban una proporción insignificante de estos empleos, pero la inversión se está expandiendo rápidamente. Los empleos relacionados con los vehículos eléctricos representan ya el 5 % del empleo automotriz, con nuevas instalaciones de producción y cadenas de suministro que surgen en toda la región, como la gran planta de vehículos eléctricos de BYD en Bahía (Brasil), inaugurada en 2025. Se prevé que, para 2035, los empleos vinculados a vehículos eléctricos representen una cuarta parte del empleo automotriz.
La producción y el procesamiento de biocombustibles constituyen otro gran punto fuerte de la región. Mientras que el empleo en el sector del petróleo y el gas ha atravesado un periodo más turbulento, la producción de biocombustibles se ha expandido con fuerza, particularmente en Brasil, impulsada por la mezcla obligatoria de biocombustibles en los combustibles y por los aumentos de ese porcentaje previstos para los próximos años. El empleo en este sector ha crecido casi un 40 % desde 2015 y se prevé que aumente otro 17 % de aquí a 2035.
La minería y el procesamiento de minerales críticos ofrecen otra fuente de oportunidades. Países como Chile y Perú figuran entre los principales productores mundiales de minerales críticos vinculados a la energía, lo que otorga a la región un papel importante en las cadenas de suministro en las que se basan las baterías, los vehículos eléctricos y otras tecnologías limpias. Alrededor de uno de cada cinco empleos mundiales en la minería de minerales críticos se encuentra en la región de ALC.
Empleo energético en América Latina y el Caribe por sector, 2015-2025
AbrirLa presión se concentra en los oficios eléctricos
El perfil de este crecimiento es tan relevante como su magnitud. El empleo energético se concentra especialmente en ocupaciones técnicas y oficios especializados, como trabajadores de oficios, instaladores, técnicos y operadores de maquinaria. A escala mundial, estos puestos representan más de la mitad de los empleos energéticos, más del doble de su peso en el conjunto de la economía.
Algunas de las ocupaciones técnicas y los oficios especializados que más crecen están vinculados específicamente a la electricidad. Se necesitan electricistas, operarios de líneas eléctricas, instaladores de sistemas solares fotovoltaicos, técnicos de baterías y otros especialistas eléctricos para construir la infraestructura que hace posible la electrificación. Desde 2019, uno de cada cinco nuevos empleos energéticos se ha creado en oficios relacionados con la electricidad. Estos trabajadores también tienen cada vez más demanda fuera del sector energético. Las empresas tecnológicas que construyen centros de datos y otras infraestructuras para la economía de la IA compiten por muchos de estos mismos trabajadores eléctricos y especialistas, lo que ejerce una presión adicional sobre el mercado laboral de estos perfiles.
Sin embargo, la oferta de nuevos trabajadores no sigue el ritmo de la demanda. Las estadísticas laborales y la Encuesta Anual sobre Empleo en el Sector Energético de la AIE sitúan sistemáticamente estas ocupaciones entre las que sufren una escasez significativa, ya que la demanda aumenta mientras que la incorporación de nuevos trabajadores sigue siendo limitada.
Satisfacer esta demanda adicional de trabajadores calificados exige ampliar la capacidad educativa para aumentar la llegada de jóvenes al sector. No obstante, el número de graduados en programas de formación técnica y profesional relacionados con la energía se ha estancado en gran medida en la década de 2020, mientras que los programas de licenciatura y maestría pertinentes también han registrado un crecimiento limitado.
Número anual de graduados en programas terciarios y de formación técnica y profesional relacionados con la energía en América Latina y el Caribe, 2015-2024
AbrirLas consecuencias pueden ser importantes. Cuando las empresas no encuentran suficientes trabajadores calificados, los proyectos pueden alargarse y los costos pueden aumentar. Las empresas también pueden verse obligadas a contratar trabajadores que no reúnen todas las competencias necesarias para un trabajo técnico cada vez más complejo, lo que genera posibles riesgos para la calidad y la seguridad.
Además, estas ocupaciones exigen trabajo físico y presencia en terreno. Muchas de las tareas que implican están menos expuestas a la automatización a corto plazo que el trabajo digital más rutinario. En cambio, la IA podría utilizarse para hacer estos empleos más seguros y productivos, por ejemplo, facilitando la formación y las simulaciones sin exponer a los trabajadores a entornos potencialmente peligrosos, como las líneas de alta tensión o las instalaciones eólicas marinas.
Ampliar la fuerza laboral calificada mediante políticas públicas permitiría sostener el auge energético de la región
El reto consiste en garantizar que la fuerza laboral crezca con la rapidez suficiente para respaldar al sector energético. Los gobiernos y los actores del sector energético de toda la región ya están invirtiendo en el seguimiento de la fuerza laboral, así como en educación terciaria y formación técnica y profesional, reconversión laboral y programas de empleo. En Chile, el Ministerio de Energía promueve activamente la educación en materia de energía a través de una plataforma específica y, junto con la AgenciaSE, ofrece formación sobre diversos ámbitos y tecnologías de la transición energética.
A nivel regional, OLACDE ha situado la preparación de la fuerza laboral y la Transición Energética Justa en el centro de su agenda ministerial, impulsando grupos de trabajo técnicos para coordinar la planificación del capital humano entre los Estados miembros. Los esfuerzos nacionales reflejan este impulso. En Brasil, redes públicas de formación técnica y profesional como el SENAI colaboran con las autoridades energéticas y las empresas de servicios públicos para formar técnicos en modernización de redes, instalaciones renovables y electromovilidad. En Colombia, el Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA) ha puesto en marcha iniciativas estratégicas como el Laboratorio de Formación para la Producción de Paneles Solares en Neiva para apoyar el despliegue de las energías renovables en las comunidades locales.
La participación de la industria también será fundamental. Las tecnologías energéticas y las prácticas operativas cambian con rapidez; sin embargo, menos de una cuarta parte de las empresas encuestadas por la AIE en 2025 declararon colaborar con instituciones educativas para alinear los planes de estudio con las necesidades del sector. Unas alianzas más sólidas entre empresas, compañías de servicios públicos, proveedores de formación y gobiernos pueden ayudar a que las cualificaciones respondan a las exigencias del puesto de trabajo, por ejemplo mediante programas de aprendizaje, la formación en el lugar de trabajo y las certificaciones reconocidas por la industria.
La fuerza laboral también necesita movilidad. Los proyectos energéticos se concentran allí donde hay recursos e inversión, mientras que los trabajadores están repartidos por toda la región. Unas normas comunes y el reconocimiento mutuo de las cualificaciones podrían ayudar a las empresas a acceder a trabajadores calificados donde se necesitan y, al mismo tiempo, dar a los trabajadores un mayor acceso al empleo a medida que cambia la demanda de los proyectos. Esto debería ir acompañado del reconocimiento formal de las cualificaciones y de normas estrictas de salud y seguridad, en particular en las ocupaciones eléctricas, donde una formación insuficiente puede entrañar riesgos importantes.
Hacer de la energía una prioridad más explícita en las políticas de educación y desarrollo de competencias podría ayudar a eliminar una de las limitaciones emergentes del auge energético. Una mayor incorporación de trabajadores calificados permitiría ejecutar con mayor rapidez los proyectos de energía limpia y de redes, fortalecería las cadenas de suministro de tecnologías limpias de la región y ayudaría a satisfacer la creciente demanda de los centros de datos y de la infraestructura de IA.
La cartera de inversiones energéticas seguirá siendo una importante fuente de empleo en los próximos años. Formar la fuerza laboral necesaria para llevar a cabo estas inversiones podría ayudar a América Latina y el Caribe a aprovechar en mayor medida las oportunidades económicas que genera la transición mundial hacia la electricidad y la energía limpia.
International Energy Agency (IEA) 2026, Latin American and Caribbean Energy Organization (OLACDE) 2026. Unless otherwise indicated, all material presented in figures and tables is derived from IEA data and analysis. This commentary does not necessarily reflect the views of the IEA’s or OLACDE’s individual members or supporters, or of any particular funder or collaborator. The commentary does not constitute professional advice on any specific issue or situation. The IEA and OLACDE make no representation or warranty, express or implied, in respect of the commentary’s contents (including its completeness or accuracy) and shall not be responsible for any use of, or reliance on, the commentary. The designations employed and the presentation of material herein do not imply the expression of any opinion on the part of the IEA Secretariat or OLACDE concerning, and are without prejudice to, the legal status of any region, country, territory, city or area or of its authorities, or concerning the delimitation of frontiers or boundaries. The mention of specific companies or certain projects or products in the commentary does not imply that they are endorsed or recommended by the IEA or OLACDE in preference to others of a similar nature that are not mentioned. This work is licenced under a Creative Commons Attribution 4.0 International Licence. The user is allowed to copy, redistribute and adapt part or all of this commentary. Such permitted cases do not require the explicit permission but the user’s content must be accompanied by an acknowledgement that the IEA and OLACDE are the source and clearly indicate if changes were made to the original commentary. When sharing or licensing the commentary, or work deriving from the commentary, users must include the same requirement for acknowledgment and indication of changes in any sub-licenses granted by the user, along with the requirement that any further sub-licensees do the same. Adaptations deriving from the commentary should not carry any official emblem or logo of either the IEA or OLACDE and the user must include the following disclaimer: “This is a work derived from an IEA and OLACDE commentary entitled 'Can Latin America and the Caribbean’s workforce keep pace with the energy boom?'. Liability and responsibility for this derived work rests solely with its author(s). The derived work is not endorsed by the IEA or OLACDE in any manner.” The OECD/IEA, IEA, OLACDE do not necessarily own each component or part of the content contained within this commentary. Therefore, none of them warrant that the use of any third-party owned individual component or part of the commentary will not infringe the rights of those third parties. The risk of claims resulting from such infringement rests solely with the user. If any content is attributed to a third-party, the user of such content is solely responsible for clearing the rights with the right holder(s). If any dispute arising under this license cannot be settled amicably, either the OECD/IEA and OLACDE and/or the user may, pursuant to a notice of arbitration communicated by reasonable means to the other, elect to have the dispute referred to and finally determined by arbitration. The arbitration shall be conducted in accordance with the Arbitration Rules of the United Nations Commission on International Trade Law (UNCITRAL) then in force. The arbitral tribunal shall consist of a sole arbitrator and the language of the proceedings shall be English unless otherwise agreed. The place of arbitration shall be Paris. The arbitral proceedings shall be conducted remotely (e.g., via telephone conference or written submissions) whenever practicable. The parties shall be bound by any arbitration award rendered as a result of such arbitration as the final adjudication of such a dispute. Unless otherwise indicated, all material presented in figures and tables is derived from IEA data and analysis.
¿Podrá la fuerza laboral de América Latina y el Caribe seguir el ritmo del auge energético?
Gaston Siroit, Director de OEMLAC y asesor técnico del Secretario Ejecutivo (OLACDE)
Clarisa Proietti, Consultora (OLACDE)
Blandine Barreau, Encargada del Programa para América Latina Comentario —